Las romerías se suceden por todos los municipios del valle, con reparto de caridades, danzas y procesiones. Entre las más destacadas se encuentran la de San Marcos en Viguera, situada entre las peñas de la localidad y que se celebra el 25 de abril. El último fin de semana tiene lugar la romería a la ermita de la Virgen de la Cuesta en Gallinero de Cameros, patrona del municipio. En Lumbreras, además de la de la Virgen de la Luz, se celebra la romería a la ermita de San Andrés el 30 de noviembre. Pradillo celebra su romería a la ermita de Nuestra Señora del Villar el domingo anterior al 8 de septiembre, situada entre la carretera N – 111 y el río Iregua. En Villanueva de Cameros se celebran dos romerías a la ermita de Lollano, el primer domingo de junio y el último domingo de septiembre.
El gran santuario camerano: Lomos de Orio y las Caridades
De todas las ermitas de la zona es sin duda Lomos de Orio la que cuenta con una mayor raigambre. Su culto y devoción se extiende no solo al resto de La Rioja sino a otros territorios colindantes, como Soria y Burgos. Situada en plena sierra de Cebollera, a nueve kilómetros de Villoslada y rodeada de pinares, robledales y hayedos, se encuentra protegida por las cumbres de Cameros, como la Mesa de Cebollera a 2.142 metros de altitud y el Castillo de Vinuesa a 2.088 metros, superando la propia ermita los 1.400 metros. Muy cerca de la misma se encuentra el arroyo de Puente Ra, que desciende desde el pico de la Mesa de Cebollera hasta juntarse con el Iregua muy cerca del Achichuelo. En definitiva, un entorno natural en el que aparece la ermita de Nuestra Señora de Lomos de Orio, ya anunciada varios kilómetros antes por una reproducción de su imagen en una hornacina a los pies de la carretera que nos lleva a la misma. El actual edificio es de estilo barroco, del siglo XVIII, aunque como hemos visto encierra en su interior una talla románica de la virgen del siglo XIII. Ésta es muy similar a la Virgen de Valvanera y comparte el mito de su aparición en el hueco de un roble. La leyenda de su aparición que ha llegado hasta nuestros días nos cuenta que la Imagen apareció en ese lugar y los vecinos de Villoslada tomaron la decisión de edificarle un marco adecuado, una ermita cercana al roble de su aparición. Cuando estuvo finalizada, la talla de la Virgen fue trasladada a la misma pero decidió regresar pocos días después al roble donde apareció. Los vecinos se maravillaron del suceso y decidieron realizar una peana con la madera del roble para que la Virgen pudiese ser depositada en la ermita.
El nombre de Lomos de Orios tiene su procedencia, según Luis Vicente Elías, en la denominación Lumbus Aureos. Ésta hace referencia a las cumbres nevadas de la sierra de Cebollera, que cuando recibían el reflejo del sol parecían doradas.
Dos romerías se celebran en torno a la Virgen de Lomos de Orio. La primera y más importante recibe el nombre de la Caridad Grande y se celebra el primer domingo de julio. En ella, los romeros reciben un trozo de pan y de carne bendecido. Los orígenes de esta romería se remontan al siglo XVI. Cuenta la leyenda que en 1520, durante la Guerra de Comunidades, una partida de trashumantes regresaban a sus tierras cameranas desde Extremadura. En el transcurso de su trayecto una partida de comuneros intentó robar sus ganados y los pastores rogaron a la Virgen que les protegiese. Para ello, los pastores realizaron un voto consistente en que cada hombre que contara con más de sesenta cabezas de ganado daría a la Virgen de Lomos de Orio una cordera para que su carne fuera distribuida entre los pobres. Llevado a cabo el voto, la niebla cubrió a los pastores, despistando así a los comuneros. Desde entonces, la tradición se ha mantenido, concentrando a miles de personas en esa fecha. Hace décadas que la donación de la carne la realizan descendientes de emigrantes de Villoslada que partieron hacia Argentina, Chile o México, como agradecimiento a su buena fortuna. El domingo siguiente a la Pascua de Resurrección tiene lugar la Caridad Chica o Romería de los Torreznos, que concentra menos afluencia que la celebrada en julio.
Tradiciones y relatos míticos que no han desaparecido de la memoria colectiva, sino que son transmitidos e interiorizados por las diferentes generaciones. Acercarse a la ermita de Nuestra Señora de Lomos de Orio es adentrarse en un mundo de sentido y significado, un lugar que rebosa espiritualidad en contacto con la naturaleza. Y hacerlo el día de la Caridad Grande es una muestra de la pervivencia de esta tradición y devoción.
La Virgen de Tómalos
La ermita de Nuestra Señora de Tómalos se encuentra suspendida sobre la garganta formada por el Iregua a su paso por Torrecilla en Cameros, concretamente a tres kilómetros de la localidad. El imponente edificio construido desde el siglo XVI al XVIII cuenta con la vivienda del santero y destacan en su interior las pinturas de su cúpula. Los orígenes de esta ermita tienen diferentes versiones. Una de ellas, recogida por Luis Vicente Elías, tiene su origen en la batalla de Clavijo. Las fuerzas cristianas de Cameros se reunieron en el centro del valle del Iregua, concretamente en el lugar denominado Zigarales, donde se rendía culto a una virgen de similar denominación. Allí existía el único puente que comunicaba a los pueblos situados en las dos márgenes del Iregua y en este lugar el predicador invocó a la Virgen para que tomara a los hombres que partían hacia la batalla bajo su protección. En tantas ocasiones el predicador pronunció la palabra “Tómalos” que a la vuelta victoriosa de la contienda aclamaron a la Virgen con el nombre de Tómalos.
La segunda versión dice que la gente que acudía a la ermita encontró a la santera a punto de dar a luz y sin ninguna prenda para cubrir al niño. Los visitantes fueron a la ermita y le pidieron a la Virgen los manteles del altar y ésta asintió diciendo “Tómalos”. Una variación de este mito cuenta que la persona que solicitó una manta para su niño era una mujer pobre que pasaba por la ermita y el niño se puso a llorar por lo que se apareció la propia Virgen y le dio una manta para taparlo, diciendo en el momento de entregárselo “Tómalo”. Y desde ese momento se le conoció por la Virgen de Tómalos.
La Virgen de Tómalos es también la patrona de Torrecilla en Cameros y el 8 de septiembre tiene lugar el día grande de sus fiestas patronales. En esa jornada se traslada en romería la imagen de la Virgen desde la Iglesia de San Martín en Torrecilla a la ermita. El 25 de abril vuelve a la iglesia del municipio, donde pasa parte de la primavera y el verano.
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