Ortigosa de Cameros
Situación y población
El municipio de Ortigosa, situado en plena sierra de Cameros, se ubica en un valle lateral del curso alto del río Iregua, conformado, en torno al embalse González Lacasa, por los arroyos Alberco y Rioseco. En 1910 la población era de 1.069 habitantes, en 1970 de 725 hab. y en 2008 es de 290 hab.
El pueblo
Otra de las joyas de la corona camerana es Ortigosa. Pese a que la crisis textil del XIX le pasó factura, esta localidad ha sabido salir adelante en un entorno tan complicado como espectacular. Da un gusto especial llegar a Ortigosa por su hermosa localización, por la belleza de sus casas, la grandeza del pantano, sus impactantes puentes que unen los dos barrios y las cuevas, esas cuevas que son tan impresionantes y que tanto han ayudado a dar a conocer a la localidad.
Ortigosa se hace hueco entre la dificultad que marca el barranco en el que se sitúa con estilo y con una capacidad de adaptación envidiable y que le ha permitido desarrollar un plan urbanístico ejemplar en la zona. El recorrido por las calles de la villa es encantador y las grandes casonas, especialmente levantadas para facilitar la vida y la comodidad en un ambiente más bien hostil, con sus tejados a dos y cuatro aguas, te hacen sentir pequeño. La primera planta es de gran superficie para aprovechar los escasos espacios que dejaba para construir la estrecha ladera.
Una de las características de Ortigosa es la abundancia de viviendas con soportales, que sirven de cobijo contra el frío y la lluvia y que, junto a los pasos interiores, crean hermosos rincones de los que disfrutar. Ésta no es una localidad como para visitar con vértigo. La vista desde los puentes es espectacular, con su impresionante altura sobre el precipicio que separa los dos barrios. Y abajo la plaza de la localidad, centro neurálgico de un pueblo mágico, que se interna en la montaña, camino del Puerto de Peña Hincada, por donde se accede a Brieva de Cameros, a las Viniegras y las Siete Villas, ya en tierras del Najerilla.
La villa es un precioso conjunto serrano, escalonado en las laderas de un barranco que salvan los dos airosos puentes. Se trata de un cañón natural, el Macizo de Encinedo, producto de un proceso cárstico, que dio lugar a las famosas Cuevas de Ortigosa. El componente calizo de sus montes esconde cuevas y simas, dos de ellas pueden visitarse. Se trata de la de la Paz, en la parte superior del macizo, con un recorrido de 236 metros y espectaculares muestras de estalactitas y estalgmitas en su interior, y la de la Viña, en el frete de la cantera del macizo, con un recorrido de 114 metros y un conjunto de impresionantes estalactitas blancas.
Historia
El origen de su nombre proviene del término latino urtica, que significa ‘ortiga’. En su territorio hubo asentamientos prehistóricos, como lo demuestran las cuevas exploradas de “La Paz” y de “La Viña”, situadas en el Macizo del Encinedo, a 1073 metros de altitud. También se localizaron talleres al aire libre con restos de lanzas, sílex y otros utensilios del hombre primitivo.
Según la tradición, los vecinos de esta localidad participaron en la famosa Batalla de Clavijo, conocida porque en ella participó, según la leyenda, el apóstol Santiago Matamoros sobre un caballo blanco, unido al ejército de Ramiro I contra las tropas musulmanas de Abderramán II. Fue uno de los tres pueblos, junto a Lumbreras y Villoslada de Cameros, que el rey Enrique II de Castilla donó a don Pedro Manrique de Lara por abandonar la causa del rey Pedro I el Cruel y pasarse a su bando. En 1482 los Condes de Treviño reciben de manos de los Reyes Católicos el título de Duques de Nájera, pasando el pueblo a depender de este ducado.
El esplendor de Ortigosa durante la Edad Moderna se debe básicamente al florecimiento de la Mesta con la explotación del ganado lanar trashumante y estante.
Los paños riojanos que se fabricaban en el siglo XVIII eran consumidos por los vecinos de las localidades, abastecían a las tropas reales o se exportaban al resto de la Península. Este abastecimiento de tropas explica que en los años de gran demanda como en 1733, el rey Felipe V eximiera de levas y quintas a los pañeros y pastores de Laguna de Cameros, Lumbreras, Pradillo y Ortigosa.
En 1781 se convierte en villa de realengo. Tuvo por aldea a El Rasillo de Cameros hasta que en 1817 Fernando VII la declaró villa, y a Peñaloscintos, a 2 kilómetros del núcleo urbano, y que continúa bajo su dependencia.
El año 1845 los ortigosanos presenciaron el prendimiento de Martín de Zurbano, guerrillero de Logroño muy destacado durante la Guerra de la Independencia, que acababa de pronunciarse en Nájera donde expuso su programa: Constitución de 1837 y gobierno de Espartero bajo el cetro de Isabel II, contra el gobierno de Narváez. Parece ser que estuvo oculto en una de las cuevas de la localidad junto a su ayudante Cayo Muro con la intención de marchar con los rebaños a Extremadura para pasar a Portugal. Se cuenta que las dificultades que ofrecía su escondite le obligaron a trasladarse a un pajar del pueblo, donde fue descubierto. Una vez apresado fue conducido a Logroño, donde murió fusilado, con sus dos hijos, el 21 de enero de 1845, convertido en mito del progresismo.
El 18 de septiembre de 1932 se colocó la primera piedra del pantano González Lacasa, con la presencia del Presidente de la República Niceto Alcalá Zamora y de Indalecio Prieto, con lo que las mejores tierras cultivables desaparecieron. De todas formas, durante la posguerra se observó una tendencia al aumento de población del Valle del Iregua debido a la regulación de las aguas del embalse.
Monumentos
Iglesia Parroquial de San Martín
Data del siglo XVI, está edificada en mampostería y sillería, consta de dos naves y tres tramos, y está cubierta en su mayor parte por crucería de terceletes. Destaca su retablo mayor, de estilo rococó.
Iglesia de San Miguel
Está situada a la entrada del pueblo. A la entrada de Barruelo, en una zona ligeramente elevada. De mampostería y sillería, se edificó en la primera mitad del siglo XVI aprovechando muros de una construcción anterior. Conserva una puerta románica.
Ermita de Santa Lucía
Fue construida entre los siglos XVI y XVII, sobre una ermita anterior.
Ermita de San Felices
Es de planta rectangular, de mampostería. Fue reconstruída en el siglo XX
"La Casa Grande"
Construcción de planta cuadrangular, que comenzó a construirse en 1550 por mediación de Martín García de Brieva, un rico terrateniente y ganadero. Es un edificio singular debido a las imágenes esculpidas en el mismo, así como las curiosas inscripciones que contiene (“No desmayes pecador, ten firme esperanza en mi que por ti me puse aquí”).
Puente de Hierro
Construido en 1910 con aportaciones de varios descendientes de Ortigosa, une el parque que delimita el pueblo con las grutas de La Paz y La Viña. Salva una altura de 54 metros sobre el río Iregua, y las vistas desde el mismo son sobrecogedoras, no aptas para gente con vértigo.
Puente de Hormigón
Une los barrios de San Miguel y de San Martín. Proyecto del general de Ingenieros del Ejército Angel Arbex, se comenzó su construcción en 1923, siendo inaugurado el 24 de septiembre de 1924. Salva una distancia de 60 metros sobre el río Alberco. Es una de las imágenes típicas de Ortigosa.
Fiestas
Virgen del Carmen. Cada 16 de julio se realiza la procesión de la Virgen del Carmen, con una imagen encargada en 1760 y procedente de Salamanca, que recorre las calles del pueblo acompañada de los danzadores vestidos con trajes blancos adornados con cintas y lazos de vivos colores que van desarrollando antiguos bailes a lo largo del recorrido.
Los días 29 de septiembre y 11 de noviembre se celebran San Miguel y San Martín con grandes hogueras realizadas por los vecinos.
El primer domingo de septiembre viene realizándose una feria de ganado, en la que pueden observarse los tratos de compra-venta de caballar y vacuno. |